En los últimos años estamos siendo bombardeados con todo tipo de información contradictoria sobre cuál es la mejor dieta, tan pronto oímos que los hidratos son el demonio como meses mas tarde tratan de convencernos de que hay que eliminar las grasas saturadas, dejar de lado los cereales, comer carne sin parar y así un largo etcétera. Parece que existe una guerra abierta en el campo de la nutrición, no hay modo de aclararse.

Aunque cada cuerpo es distinto y en realidad no existe una dieta universal, el dilema de la nutrición ya está resuelto y es mucho más sencillo de lo que parece. Este caos absoluto es simplemente una cuestión de publicidad y marketing. Esta sociedad de consumo necesita ideas novedosas para seguir vendiendo: productos sin colesterol, sin grasas, sin azúcares, con bajo índice glucémico, sin conservantes, etc. Las campañas de publicidad generan confusión, mientras adoptamos hábitos alimenticios nada saludables ellos se llenan los bolsillos estimulando a la población para que compre productos que no son necesarios.

En mitad de todo este desconcierto, la revista científica Annual Reviews pidió al doctor David Katz, director del centro Yale University’s Prevention Research que comparara las dietas más populares, entre ellas las dietas bajas en carbohidratos, bajas en grasas, mediterránea, paleolítica y vegana, y decidiera qué dieta es mejor para la salud.

Tal como explica el estudio, detrás de las dietas más conocidas apenas hay estudios científicos, no se han realizado investigaciones rigurosas mantenidas en el tiempo.

El Dr. Katz concluye que ninguna dieta es claramente la mejor, pero hay elementos comunes en la mayoría de las dietas saludables.  Para comer sano hay que seguir unos sencillos consejos: comer orgánico, evitar los productos procesados, los azúcares añadidos y las grasas nitrogenadas y trans artificiales. Se trata de comer lo más natural posible, comida real, muchas verduras, frutas, grasas buenas, proteínas y frutos secos.

Uno de los grandes cambios que trajo el siglo pasado fueron los alimentos procesados, repletos de conservantes, químicos y una gran cantidad de azúcar que los convierten en los verdaderos enemigos de tu dieta.

Podéis leer el estudio completo aquí http://www.annualreviews.org/doi/full/10.1146/annurev-publhealth-032013-182351